Starbucks, TGI Fridays y Subway marcaron un camino de éxito para las franquicias de marcas estadounidenses que deseen instalarse en Argentina.
Wendy’s se fue del país en el 2000 pero 12 años después volvió de la mano de DEGASA (Desarrollos Gastronómicos S.A.). Para el 2015 planea abrir al menos 10 locales más en la Ciudad de Buenos Aires y GBA. La misma empresa planea traer a fines de este año Kentucky Fried Chicken, cadena que solo algunos recuerdan pasó fugazmente en la década del ’90. A esto se le suma el rumor de la vuelta de Pizza Hut.
También Johnny Rockets, la cadena norteamericana fabricante de hamburguesas, desembarcará en Buenos Aires. Su plan de expansión incluye otros países sudamericanos, como Chile (donde ya está instalada) y Lima.
Si bien el mercado de comidas rápidas crece constantemente, la oferta de estas marcas tiene algo más: son una manera de acceder a la típica cultura estadounidense que tanto vemos en cine y tv. Si bien estas marcas son fuertes en USA, en Argentina tienen un valor agregado, por el halo premium que culturalmente añadimos a lo importado.
Desde el punto de vista del negocio, las empresas aprovechan el boom de consumo de latinoamérica para expandir su red, como intentaron sin éxito en los ’90.








